Compliance marítimo: el eje invisible de la operación marítima

El compliance marítimo como sistema operativo

En la práctica, el compliance suele percibirse como un conjunto de normas que deben cumplirse para evitar sanciones. Sin embargo, en el sector marítimo, esta visión resulta limitada.
Más allá del cumplimiento formal, el compliance atraviesa cada etapa de la operación, desde la gestión del buque y su tripulación hasta la ejecución logística, integrando requisitos regulatorios que impactan directamente en la seguridad, la trazabilidad y la eficiencia del sistema.
En este contexto, el compliance marítimo deja de ser un área de soporte para convertirse en un elemento estructural de la operación. No se trata únicamente de cumplir con la normativa, sino de integrarla de forma efectiva en la toma de decisiones operativas.
Porque cuando el compliance no está alineado con la operación, los riesgos no se manifiestan en el papel, sino en la realidad: demoras, sobrecostos, observaciones regulatorias y, en muchos casos, pérdida de competitividad.
Este artículo propone una mirada práctica sobre el compliance marítimo, entendiéndolo no como un requisito aislado, sino como el eje invisible que sostiene la operación marítima.
¿Qué es el compliance marítimo?
De acuerdo a la London Maritime Academy, el compliance marítimo “… se refiere al conjunto de regulaciones, leyes y normas, tanto internacionales como nacionales, que las empresas y agencias del sector marítimo deben cumplir para garantizar la seguridad de la tripulación, la carga, los buques y el medio marino, asegurando un alto nivel de protección frente a posibles riesgos.”
Queda claro que se trata del cumplimiento de normas y reglas marítimas aplicadas al sector, con el objetivo de crear sistemas que permitan mantener en el tiempo la seguridad de la vida en el mar, de la carga, de los buques, la protección del medio marino, prevenir riesgos, detenciones, demoras, multas, no conformidades en inspecciones y controles realizados por el Estado Rector del Puerto y por el Estado de abanderamiento.
A nivel internacional, la principal fuente de estas regulaciones es la Organización Marítima Internacional (OMI) a través de sus convenios, códigos, resoluciones de la Asamblea de la OMI y circulares. Mientras que, a nivel nacional, cada Estado tiene la potestad de crear sus propias normas, así como de firmar y/o adherirse a los convenios internacionales de la OMI como Estado Parte, y posteriormente incluirlos en sus ordenamientos jurídicos.
Así, el compliance marítimo pasa a formar parte del sistema de gestión de riesgos regulatorios de toda la cadena logística.
... cuando el compliance no está integrado en los procesos, tiende a percibirse como un paso adicional en lugar de una herramienta de gestión.
Donde el compliance marítimo falla en la práctica
A pesar de la existencia de marcos normativos robustos a nivel internacional y su articulación con los ordenamientos jurídicos nacionales, uno de los principales desafíos del compliance marítimo no radica en la falta de regulación, sino en su implementación dentro de la operación.
En la práctica, es frecuente encontrar brechas entre lo que la normativa exige y lo que efectivamente ocurre en el día a día de una operación marítimo – portuaria. Estas brechas no suelen ser resultado de una intención de incumplimiento, sino de una desconexión estructural entre las áreas legales, operativas y documentales.
Uno de los puntos más críticos es la gestión de la información. La documentación puede existir, pero no siempre está alineada con la realidad operativa, lo que genera inconsistencias que pueden derivar en observaciones, demoras o ajustes de último momento.
Por ejemplo, es posible que un documento haya sido emitido correctamente desde el punto de vista formal, pero no refleje un cambio operativo de último momento, generando inconsistencias que solo se detectan cuando la operación ya está en curso.
A esto se suma la presión propia de la operación: tiempos ajustados, múltiples actores involucrados y la necesidad de tomar decisiones rápidas. En este contexto, cuando el compliance no está integrado en los procesos, tiende a percibirse como un paso adicional en lugar de una herramienta de gestión.
Esto puede traducirse, por ejemplo, en validaciones que se realizan de forma tardía o en decisiones operativas que se toman sin considerar completamente su impacto regulatorio.
Además, está presente la gestión de la comunicación, ya que incluso en operaciones técnicamente bien ejecutadas, pueden surgir desviaciones cuando los distintos actores no comparten la misma lectura de los requisitos aplicables.
En muchos casos, estas diferencias no responden a un desconocimiento de la normativa, sino a una gestión fragmentada de la comunicación entre las partes involucradas. Esta falta de alineación, aunque sutil, puede generar reprocesos, ajustes innecesarios o demoras evitables.
Otro aspecto relevante es la falta de trazabilidad. La ausencia de registros claros o de una secuencia ordenada de decisiones dificulta no solo el cumplimiento, sino también la capacidad de respuesta ante auditorías o requerimientos de autoridades. En escenarios concretos, esto se traduce en dificultades para reconstruir lo ocurrido en una operación o para justificar determinadas decisiones frente a terceros.
En este contexto, cobra especial relevancia el principio de armonización normativa promovido por la OMI, el cual busca facilitar la coherencia entre las regulaciones internacionales y su aplicación en los distintos Estados.
Esta armonización permite que, aun cuando cada país cuente con sus propias normativas, puedan establecerse puntos de conexión que faciliten la continuidad de la cadena logística a nivel internacional de forma fluida.
En conjunto, estos factores reflejan que el desafío del compliance marítimo no es únicamente normativo, sino operativo. No se trata solo de conocer las reglas, sino de incorporarlas de manera efectiva en cada etapa de la operación, entendiéndose al compliance como una herramienta importante dentro del sistema.
Del marco internacional a la implementación local
Para comprender cómo el compliance impacta realmente en la operación, es necesario partir de una idea fundamental: en el sector marítimo, el marco internacional constituye la base sobre la cual se construye el cumplimiento normativo en cada país. Es el punto de partida del compliance marítimo.
No obstante, estos instrumentos no operan únicamente como referencias técnico – normativas. Su verdadera eficacia radica en su incorporación al ordenamiento jurídico interno de cada Estado, a través de los mecanismos legales correspondientes, así como en el desarrollo de la normativa marítima interna, adaptada a la realidad geográfica y operativa de cada país.
En este sentido, el compliance marítimo no se limita al conocimiento de convenios y códigos internacionales, sino que implica la comprensión de cómo estos se integran, se interpretan y se aplican en conjunto con la normativa local.
En la práctica, esto se traduce en un sistema en el que múltiples niveles normativos interactúan de manera simultánea dentro de una misma operación, cuya aplicación varía en función del tipo de buque, actividad desarrollada y las características específicas de cada caso.
Este enfoque permite visualizar el compliance marítimo no como un conjunto de requisitos aislados, sino como un sistema que articula normas internacionales y locales dentro de la dinámica operativa, abarcando distintas áreas funcionales, como se muestra a continuación en un mapa funcional que se presenta como una guía orientativa de las principales áreas que conforman el compliance marítimo:

Bajo este enfoque, más allá de su solidez conceptual, es en la operación diaria donde el compliance marítimo pone a prueba su verdadera efectividad. Enfoques que lo integren como una herramienta de gestión permiten que la multiplicidad normativa no se convierta en un factor de complejidad, sino en un elemento estructurado dentro de la operación.
Compliance digital
Además de cumplir con la creación e implementación de un Sistema de Gestión de Seguridad, las empresas y agencias marítimas, pueden apoyarse en programas informáticos para manejar el compliance marítimo.
Se trata de programas que no sólo hacen el seguimiento de buques como MarineTraffic, sino que además integran la operación con los requisitos regulatorios en tiempo real, como las plataformas de comunidad portuaria, por ejemplo, Portbase, aplicado en Países Bajos o digitalPORT@SG en Singapur, los sistemas de ventanilla única marítima promovidos por la OMI y las plataformas de gestión operativa portuaria como Navis N4.
Estas herramientas permiten mejorar la trazabilidad, la coordinación entre actores y la coherencia entre la ejecución operativa y su coherencia documental, contribuyendo así a una implementación mas efectiva del compliance.
Conclusión
En un entorno cada vez más exigente y dinámico, el compliance marítimo deja de ser una función aislada para convertirse en un elemento transversal dentro de la operación. Su efectividad no depende únicamente del conocimiento normativo, sino de su capacidad de integrarse en los procesos, en la toma de decisiones y en la coordinación entre los distintos actores involucrados.
Entender el compliance como un sistema, en el que convergen normas internacionales, regulaciones locales, operación y tecnología, permite no solo reducir riesgos, sino también mejorar la eficiencia y la calidad de las operaciones y en general, de toda la cadena logística.
En este contexto, el desafío no es cumplir más, sino cumplir mejor.
Y es precisamente en ese punto donde el compliance marítimo deja de ser una obligación, para convertirse en una ventaja operativa.
Andreína Hernández
Buenos Aires, abril 2026
Referencias:
- Autoridad Marítima de Países Bajos. Portbase, About us, documento en línea, disponible en: https://www.portbase.com/en/about-us/.
- Autoridad Marítima de Singapur, digitalPORT@SG, Just-In-Time (JIT) Planning and Coordination, documento en línea, disponible en: https://www.mpa.gov.sg/finance-e-services/digitalport@sg.
- London Maritime Academy, Why Maritime Compliance Matters in International Shipping, documento en línea, disponible en: https://lmitac.com/articles/maritime-compliance-matters-in-international-shipping.
- Organización Marítima Internacional, Adopting a Convention, Entry into force, Accession, Amendment, Enforcement, Tacit acceptance procedure, documento en línea, disponible en: https://www.imo.org/en/about/conventions/pages/default.aspx.
- Organización Marítima Internacional, Member State Audit Scheme, documento en línea, disponible en: https://www.imo.org/en/ourwork/msas/pages/default.aspx.



Excelente investigación, este compliance muy adaptado a estos tiempos de corrupción y lavado de dinero cuyos orígenes de los fondos para las operaciones marítimas provienen de empresas pantallas o Shell companies